2 LA QUINTA ESENCIA DE LA VIDA

“…Decidieron hacer una reunión y cena de despedida antes de separarse. El Ari propuso:
—Mi casa es un sitio ideal.
Y todos estuvieron de acuerdo y subieron a Safed.  A ese sitio mágico, pintoresco y misterioso  suspendido entre el cielo y la tierra; otrora  luminoso y alegre, ahora cubierto bajo una mortaja blanca.  La ascensión fue toda una odisea,  las nevadas dificultaban el tránsito…”

 

nieve israel

 

“…Y así uno a uno, todos iban  expresando sus diversas costumbres y los diversos significados…ese té y ese mate estaban llenos de vida y aroma e iban  pasando  de mano en mano reconfortando cuerpo, alma y mente.  El Ari les había dicho  “Cuando nuestra alma quiere  alabar a Dios o celebrar algo, tiene que invitar al cuerpo porque sola no puede”… Y allí estaban todos los cuerpos presentes invitados a la fiesta. Se sentía la sangre latir y bombear  con fuerza los   corazones.  Había mucho para compartir.  Pero  lo más importante, la razón de ese encuentro, era el firme propósito de no sólo  conservar sino continuar los sueños de Cristóbal.  El problema era cómo, ya que estaban repartidos por los cinco continentes y separados por lo siete mares.
—Tenemos que estar unidos —dijo Pablo—. Es la única manera de sentir que Cristóbal y su sueño  viven  en  cada uno de  nosotros. Y hoy en día, con los métodos modernos, podemos estar conectados continuamente.  Ya no existen distancias ni barreras. La única distancia es el olvido.
—Para eso tendríamos  que conseguir alguien que sirva de punto de encuentro.  Que nos guie y conecte a todos como hacia él.  Si no fuese por él, todos nos habríamos desparramado como ovejas sin pastor y hubiésemos estado a merced de los lobos.  Él era el vínculo que nos mantenía unidos, nos daba fuerzas cuando flaqueábamos, y hacía que el sueño no se desvaneciese nunca —añadió Daniel…”

 

ESTORNINOS NUBE

 

“…—Pienso que tendría que ser más de una persona. —Y como vio que no comprendían cómo podía un cuerpo tener varias cabezas, aclaró:
—Quiero decir que tenemos que tener alternancia.  Y para ilustrarlo les explico cómo los estorninos emprenden el vuelo al unísono, y tienen alguien en la cabecera.  Cuando se cansa, el guía se va hacia atrás y deja que otro tome su relevo.
—Y es así únicamente  como todos juntos en un equipo sincronizado  podremos  burlar a todos los depredadores y llegar tan lejos —concluyó tajante.
A todos los allí reunidos,  esta idea de relevo o alternancia les pareció maravillosa.  Era evidente que ninguno de ellos se sentía capaz de tomar el sitio de Cristóbal.  Nadie se sentía con su fuerza, pero estaba claro que su sueño había que mantenerlo entre todos contra viento y marea  y que para ello  la unidad era imprescindible. Había que mantener ese vínculo mágico que costó tantos años  forjar.
Después de haberse puesto todos de  acuerdo, se hizo una primera votación para elegir al primer guía, al que estaría a la cabeza del primer vuelo. Por  unanimidad  los votos recayeron en Daniel quien  asombrado balbució:
—Yo no lo merezco.
—Lo mereces porque aunque estuviste perdido y fuiste una oveja descarriada, regresaste
— Además, Cristóbal y Ariel pusieron toda su fe y esperanzas en ti —acotó   Gabriel.
—Ya sabes la parábola del hijo pródigo  —le añadió guiñando un ojo Pablo.  Además no estarás solo.
Y siguieron votando a los que iban a acompañarle y turnarse sucesivamente.
Y al hacerlo sentían algo maravilloso, algo inexplicable, como una corriente de energía que fluía entre ellos y les unía con lazos indestructibles. Sentían  que habían dado un paso importante, que algo nuevo y grande se estaba gestando.  Cada uno tenía un sueño, aportar un granito de arena, su  visión peculiar para preparar esa  nueva era  de justicia y paz que todos soñaban.  Pero para ello hacía falta amor, mucho amor,  porque como no puede llegar más  lejos la mente que el corazón, es imposible conocer lo que no se ama y amar o defender lo que no se conoce.   Y ellos  estaban allí reunidos   no por miedo, no contra nada ni contra nadie, sino solo y simplemente por puro y mero  amor.
Se pusieron a recordar al dulce Ariel, a Ismael, a Cristóbal… y la nostalgia  les iba embargando…”

 

 

“…Mientras circulan los deliciosos platos que todos comparten, el Ari les  explica que cuando Dios se retiró, o se retrajo sobre sí mismo para hacer un vacío y poder crear el mundo, no lo hizo del todo, había quedado un remanente, o  línea de luz, que ellos denominaban  kav. Ellos no  sabían explicarlo pero  ahora no sólo lo comprendían sino que lo sentían, sentían ese Kav de luz que les conectaba a todos como un gran cordón umbilical mientras el Ari les  hablaba  de lo maravilloso que es sentir que cada vida, aun la más insignificante,  tiene sentido. Que todo obedece a un plan divino.  Oyéndole no se sentían tan solos. Y ahora sentían que  Cristóbal ya no estaba en la casa de los muertos sino en la casa de la vida, o la casa de las vidas porque el Ari les había explicado que para ellos la vida es tan valiosa y tan  llena de significados  que nunca la designan   en singular sino en plural: en hebreo la vida se dice” las vidas”.
Cenaron todos juntos. Casualmente  la cena de despedida  cayó en Sabbat.  La celebraron como una  gran familia, sabían el significado tan grande que tenía para  Cristóbal, y entre todos recibieron a la Shejiná,  la novia, como la llamaban ellos, o la Presencia Divina.  Compartieron la misma mesa, el mismo pan, y la misma sal. Se  prometieron mantener siempre en contacto.  Y reunirse por lo menos una vez al año en la ciudad de la paz.
Todos se despidieron con un  “El año que viene en Jerusalén”. La frase favorita de Cristóbal…”

(“Fragmentos del Libro “La Quintaesencia de la Vida”)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *